Marcar la diferencia

No tiene éxito quien más talento tiene, sino quien persevera más en su propósito a pesar de sus limitaciones.

Más que de talento, es una cuestión de actitud. No te obsesiones con tu falta de talento o con las habilidades que creas que puedas carecer, porque se aprenden. A pesar de que consideres que hay otras personas que puedan hacer algo mejor que tú, al final no tiene éxito el que mejor hace algo, sino el que se mantiene firme en su hacer todos los días y nunca desiste.

¿Cuántas veces desistimos de realizar lo que nos apasiona por haber pensado que hay personas con mucho más talento que nosotros en ese mismo campo? ¿Cuántas veces hemos pensado que no tenemos suficiente talento? ¿O de que no todos pueden optar por algo más y no tenemos oportunidad de tener éxito? Eso provocó desilusión en nuestro ser, dañando nuestra autoestima y nuestra confianza. Pero es cierto que no todos pueden tener éxito, solo lo tendrán quienes aprovechen sus oportunidades y tengan una mentalidad positiva a pesar de las adversidades que aparezcan durante el trayecto.

Desde un punto de vista más amplio y consciente, podemos darnos cuenta de que esos pensamientos negativos son resultado de una mentalidad limitante y de escasez. Además, estos pensamientos tienen mucho más que ver con los miedos de nuestra mente y nuestros complejos, que con el talento que podamos tener o no sobre una determinada cosa.

Messi, Cristiano Ronaldo, Federer, Nadal, Bolt, Lebron James… ¿crees realmente que por haber nacido con ese talento les habría valido para ser quienes son? Estos deportistas de élite entrenan más que nadie, se preparan más que nadie y se mentalizan más que nadie. Por eso son los mejores. Se superan a sí mismos una y otra vez, hasta que consiguen su propósito (actitud, acción y constancia).

Todo es cuestión de práctica, práctica y práctica. Ensayo y error. Una y otra vez.

No hay nada como una actitud imparable unida a una repetición incesante de acciones vitales para desarrollar lo necesario y con ello cumplir una meta o un propósito.

La actitud adecuada te llevará a desarrollar las destrezas necesarias para superar las adversidades, retos o cualquier contratiempo por el que estés pasando.

Toma de referencia a los que tienen talento, pero sobre todo, toma como modelo de aprendizaje a aquellas personas que superaron muchísimas adversidades con esfuerzo y dedicación, con el resultado de lograr conseguir alcanzar sus sueños. Aprenderás mucho más de aquellas personas a las que la vida no les puso nada fácil las cosas.

ACTITUD + ACCIÓN = Adquisición de DESTREZAS

DESTREZAS adquiridas + CONSTANCIA = METAS CUMPLIDAS

Con cariño,

Capitán Quirós.

P.D.: Difunde esta entrada a tus seres más queridos si crees que les pueda ser de utilidad en el camino hacia sus metas. Cuando ayudas a otros a concienciarse sobre sus posibilidades, creces como persona y recibes bendiciones. Gracias de corazón.

VIBRA ALTO. CAMBIA EL MUNDO.

15 comentarios en “Marcar la diferencia

  1. Tu mensaje me vino de maravilla. Estaba justo pensando en la posibilidad de encajar un nuevo desafío en mi vida y la niebla del miedo me jugaba hacia atrás. VI su mensaje como una señal, de que sí debo involucrarme con la oportunidad que la vida me apunta. Gracias por sus palabras.

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  2. Andrea

    Me encantó el post!

    Yo diría entonces que el éxito es una mezcla de Aptitud (porque cierta capacidad es necesaria para desarrollar cualquier tarea), Actitud (de mantenerse en una postura positiva ante las adversidades, verlas como oportunidades de crecimiento y perserverar) y Acción (porque de nada nos sirve la actitud positiva y la capacidad para hacer algo si no nos remangamos y nos ponemos a trabajar).

    Saludos!

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  3. El problema es que esa ecuación sólo contempla el éxito. ¿Pero qué pasa con el fracaso? ¿Qué pasa cuando “destreza+constancia=fracaso”? Más bien hay que pensar en que cualquier meta mundana es intrascendente, para que luego cuando no lleguen las metas (y la inmensa mayoría de la gente no llega a sus metas mundanas) no llegue la frustración y el amargamiento. Saludos.

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    1. La mayoría de gente no consigue lo que quiere porque no confía lo suficiente en sus posibilidades y se vuelve conformista cuando ve que las cosas se ponen difíciles. Suele suceder que dejamos las cosas a medio terminar, no somos lo suficientemente constantes ni tenemos fe en nosotros mismos. La frustración llega cuando nos volvemos víctimas de las circunstancias, sobre todo cuando encontramos la primera piedra en nuestro camino y nos impacientamos por la demora de resultados, por eso digo que no todos podemos conseguir el éxito, solo los que más se preparan y mentalizan.
      ¡Un saludo, gracias por tu comentario!

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      1. Así es según la cosmovisión materialista e intrascendente de la vida, el hombre se cree que es dueño de su destino. Pero la realidad es que los cadáveres de aquellos que se prepararon y mentalizaron mejor que nadie están en cada esquina arrastrando sus vidas miserables. El éxito viene de Allah y no del hombre, según nuestro punto de vista. Un saludo.

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